Un nuevo éxodo ¡nacer de nuevo!

éxodo«¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: no; antes si no os arrepentís , todos pereceréis igualmente» (Lc. 13:1-5)

Todos somos culpables de alimentar este sistema injusto. Ese es el gran dictamen que aparece de tapa a tapa de las Escrituras. Un dictamen que no gusta, que no agrada, ya que todos y todas buscamos justificaciones que desculpabilicen nuestra pasividad ante los desmanes que oímos y vemos a diario. Si el prójimo padece en todo su rigor despiadado, cantamos con Christine Rosenvinge, «alguien tendrá la culpa» y, evidentemente, nosotros no.

Jesús de Nazaret, ante la realidad que nos envuelve, nos propone un nuevo «éxodo». «Éxodo» que se inicia con el arrepentimiento de nuestra pasividad y resignación ante lo que nosotros y/o nuestros prójimos padecemos. El arrepentimiento consiste en reconocer nuestra responsabilidad con lo que sucede, dar la espalda al sistema y organizarse en comunidades alternativas al modelo social que nos hemos dejado imponer. Para ello, necesitamos desvestirnos de nuestra cobardía, y vestirnos de valentía para resistir los cantos de sirena que oímos fuera y dentro de nosotros. Para ello necesitamos «nacer de nuevo», dejarnos arrastrar por el Espíritu del Dios de Jesús, y atender a esa Luz que nos alumbra y que se hizo carne en el Mesías.

Los «apocalipisis» son evitables, al igual que fue evitable el apocalipsis anunciado por el profeta Jonas sobre la ciudad de Ninive. Solo hay que reconocer nuestra responsabilidad, dar la espalda al sistema y construir, en la fuerza del Espíritu eterno, comunidades alternativas al Imperio. Dicho en breve, y reiterando lo ya escrito, ¡necesitamos «nacer de nuevo»!

Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor

Soliloquios

«En él, efectivamente, vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos ‭17:28‬ ‭BTI‬‬), escribió san Pablo. De tal manera es así, que el soliloquio de nuestro corazón lo articulamos, inevitablemente, en Dios, convirtiéndose así en una oración que Él escucha con atención. No puede ser de otro modo. Mediante el soliloquio abrimos nuestro corazón delante de Aquel que aguza su oído a lo que expresamos, sean dudas o certezas, sean dolores o alegrías.

Por ello, y ante la contemplación de la sinrazón que reina en nuestro mundo, y tomando prestadas, remedándolas, unas palabras al salmista hebreo, decimos: «Escucha, Señor, nuestro soliloquio, considera nuestro gemir. Está atento a la voz de nuestro clamor. De mañana escucha nuestra voz. Señor, quedamos a la espera, ya que tú no te complaces en la maldad» (Salmos 5:1-4).

Alguien escucha con atención nuestros soliloquios. Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor

Quatre pinzellades. Breu presentació de la nostra església

Per conèixer profundament la nostra església és necessari participar de la seva vida i la seva esperança. Però pensant amb tú, que ens visites per primera vegada, voldria explicar-te amb quatre pinzellades, algunes característiques de la nostra comunitat que configuren la seva identitat. Espero que siguin unes breus paraules però suficients perquè coneixis la nostra manera de viure la gràcia de ser comunitat.

Ignacio Simal Camps, pastor

Descarrega el nostre fullet clicant aquí: Església, quatre pinzellades

150 aniversari del començament de l’Església Protestant Sant Pau

Al mes de novembre de 1868, el pastor Antoni Vallespinosa va iniciar la seva activitat pastoral amb una conferència evangelitzadora al carrer Boqueria de Barcelona, a la que van assistir cinquanta persones. Tres dies més tard, es va celebrar una segona conferència a la que en van assistir duescentes. Així, el que seria l’Esglèsia Evangèlica “Sant Pau”, va iniciar el seu camí.

Culte d’Acció de Gràcies

Dissabte, 3 de novembre, a les 19 hores.

aniversario

¡Dejémonos, de nuevo, abrazar por Dios!

¡Dejémonos, de nuevo, abrazar por Dios!

«Yo te conocí en el desierto, en tierra seca. En sus pastos se saciaron, y repletos, se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí.» ‭‭Oseas‬ ‭13:5-6‬

Pronto olvidamos la experiencia de cuando Dios en Jesús nos salió al encuentro. ¡Nuestro horizonte existencial fue bañado de los colores del arco iris! Al atravesar el umbral de la experiencia de Dios, nuestro interior deseaba estar con aquellos que, como nosotros, confesaban al Cristo como Señor, y éramos incapaces de callar la buena noticia ante los que vida hacía que se cruzaran en nuestro camino.
Pasó el tiempo y todo queda lejano. Recordamos la “experiencia de encuentro”, y se pierde en la neblina de los años. Nos creemos autosuficientes, y llenamos nuestra vida con cosas y experiencias que testifican de nuestro olvido del Dios de Jesús. ¡Uf! Pareciera que se cumple en nosotros, en nosotras, el dicho popular que dice, “de desagradecidos el mundo está lleno”.
¿Qué añadir..? Simplemente decir que todavía hay tiempo de regresar, cual hijos e hijas pródigos, a la casa que nunca debimos abandonar. ¡Nuestro Padre-Madre sigue esperando ver nuestra silueta en el horizonte caminando de regreso al hogar divino!
¡Dejémonos, de nuevo, abrazar por Dios!

Sola Gratia

Ignacio Simal, pastor de Betel + Sant Pau

No es bueno que el ser humano esté solo – ¡Descarga el Boletín de octubre!

no es buena la soledad
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Sabes de dolores. Sabes lo que es sentirte por dentro como alguien al que la faltan las fuerzas (Sal. 88:5b). Sabes lo duro que es llevar el dolor en una soledad envuelta en silencio. Sí, cuantas veces no te habrás dicho, «a Dios imploro ánimo y fuerza, en Él espero». Pero bien sabes que ya Dios dijo y nos advirtió, desde la noche de los siglos, que «no es bueno que el ser humano esté solo». Por eso su gracia nos introdujo -nos introduce- en su familia, para que por fin no nos falte nunca una mano amiga que nos abrace, ni unos oídos que escuchen nuestro dolor, y mientras nos escuchan no dejemos sentir en nuestro pecho su abrazo. Vivir nuestra fragilidad y lágrimas en comunidad es una experiencia profundamente sanadora, ¡lo sé!

«No es bueno que el ser humano esté solo», dijo Dios en el principio. No te escandalices si digo que mi soledad y Dios no son suficientes para sanar el dolor que siempre nos acecha. De ahí que Dios, reitero, nos hiciera parte de una comunidad. La comunidad de fe nunca, nunca, debiera ser terreno hostil para aquel, para aquella, que siente en toda su radicalidad su propia fragilidad. Debe ser el espacio más adecuado para confesar unos a otros nuestros sentires y dolores. Y Dios, siempre bueno, se hace presente en medio nuestro. ¡La gracia de Dios en forma de comunidad siempre está presente! Al menos ¡eso espero!

Sola Gratia. Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, Pastor de Betel+Sant Pau

 

¡Domingo! Al encuentro con el Resucitado

Leía, por recomendación del leccionario diario, en el salmo 103, y en clave de domingo, pensaba:

Si existe un día en el que toda la iglesia es convocada por su Señor, ese es el domingo. El pueblo de Dios va al encuentro tanto del Resucitado, como de los hermanos y hermanas que lo conforma. Es el día en el que hacemos memoria como comunidad de todos los favores con los que nuestro Señor nos ha colmado (103:2): Él nos colma de perdón, sanidad y liberación en medio de nuestras historias personales y colectivas; es más, ¡nos corona de amor y ternura!; Él, el Dios de Jesús, no tiene como lema de actuación el «ojo por ojo y diente por diente!: «No nos trata según nuestros pecados, no nos paga según nuestras culpas» (103.10), y así nos muestra el camino que debemos transitar. ¡Él nos ama como un padre bueno ama a sus hijos e hijas, abrazándolos y acogiéndolos en casa a pesar de sus desvaríos!

Por todo ello, y por muchas cosas, en esta mañana nos decimos ¡Bendice, alma mía, al Señor!

¡Tened un buen domingo!

Ignacio Simal, Pastor de Betel+Sant Pau

Boletín correspondiente a Septiembre: ¡Celebremos la gracia de Dios!

Església Evangèlica de Catalunya
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“Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos” (Lucas 15:32a)

No permitamos que la niebla ambiental oculte que la celebración cristiana es la fiesta que anticipa el advenimiento definitivo del “reino” de Dios. La celebración cristiana es la reunión de las hijas e hijos que otrora abandonaron la casa del “Padre”, pero que de nuevo han sido recibidos al hogar que nunca debieron haber abandonado. La celebración cristiana no está envuelta por el sonido de los “golpes de pecho” de las personas reunidas, sino por el batir de palmas, la música y la danza.

Por todo ello, reitero, no permitamos que la niebla ambiental empañe la celebración de la fiesta de la reconciliación entre los seres humanos. ¡Experimentemos lo sublime de la gracia del Dios que nos mostró Jesús de Nazaret!

Ignacio Simal Camps, pastor de Betel + Sant Pau

Septiembre 2018

Vivir con la hora cambiada

El lugar donde la hora siempre está cambiada” titulaba un artículo el diario “El País”. Y no voy a hablar sobre el contenido del artículo, sino sobre lo que me ha sugerido el titular. Pensaba que muchos cristianos y cristianas vivimos con la hora cambiada, vivimos en una hora pasada que no será más, que no puede ser más. En ocasiones vivimos bien en el siglo I, en el siglo XV o en quién sabe qué siglo. Podemos, y debemos volver a las fuentes (a los textos bíblicos), pero nunca a su contexto histórico y social, ¡es imposible! Vivimos, para bien o para mal, en el siglo XXI Si bien es verdad que el ser humano ha cambiado poco, si que han cambiado tanto el contexto como los problemas que este genera. Y debemos hacer una lectura contextual de las fuentes ¡ello es una tarea delicada pero urgente!

Pero también he de decir que podemos interpretar el titular que menciono en un sentido muy diferente, en un sentido más que positivo. Y ahora diría que sí, que las cristianas y cristianos vivimos con la hora cambiada. Porque vivimos a la luz de la hora que viene, el advenimiento del futuro definitivo de la humanidad: la consumación del mundo nuevo que trae Dios en su venida. Tratamos, en la fuerza del Espíritu, encarnar el futuro que proclamamos en el presente de nuestras comunidades: vivir a la luz de la novedad que viene, anunciada en el Apocalipsis de san Juan (“Voy a hacer nuevas todas las cosas” Apo. 21:5), es nuestra tarea y parte de nuestra misión. Las comunidades cristianas viven la “hora” que viene, aquí y ahora, la gustan, la palpan y desde las realidades que el Espíritu construye en medio de ellas, anuncian a la manera de Jesús de Nazaret, “el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio” (Mc. 1:15).

¡Tenemos entre nuestras manos, por la gracia de Dios, una buena noticia! La hora futura, la hora que viene, ya está entre nosotros. Vivimos con la hora cambiada para bien. Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

La hora es grave

«Los días son malos» (Ef. 5:16b)

Sí, la hora es grave. Siempre y en todos los tiempos ha sido grave. Creo que fue Salvador Pániker el que dijo que el mundo siempre ha pensado de sí en clave de crisis. También las iglesias. Por eso afirmo que la hora es grave, siempre ha sido grave. Y de ahí salto a la conclusión de que las palabras de esperanza se nos quedan pequeñas por insuficientes. Se nos quedan pequeñas a los que nos confesamos cristianos y al resto de las personas que no lo son. Lo necesario en esta hora es la proclamación de la esperanza encarnada en comunidades que se reúnen y se alientan en torno al Espíritu de Jesús Resucitado. Esa es la misión de las iglesias, la encarnación de la esperanza.

Solo Cristo. Sola fe. Sola gracia.

Ignacio Simal, Pastor de Betel+Sant Pau

 

¡La celebración cristiana es una fiesta!

«Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos» (Lucas 15:32a)

Esglesia ProtestantNo permitamos que la niebla ambiental oculte que la celebración cristiana es la fiesta que anticipa el advenimiento definitivo del “reino” de Dios. La celebración cristiana es la reunión de las hijas e hijos que otrora abandonaron la casa del “Padre”, pero que de nuevo han sido recibidos al hogar que nunca debieron haber abandonado. La celebración cristiana no está envuelta por el sonido de los “golpes de pecho” de las personas reunidas, sino por el batir de palmas, la música y la danza.

Por todo ello, no permitamos que la niebla ambiental empañe la celebración de la fiesta de la reconciliación entre los seres humanos. ¡Experimentemos lo sublime de la gracia del Dios que nos mostró Jesús de Nazaret!

Ignacio Simal, pastor de l’Església Protestant Betel+Sant Pau

Cuando llegan los dolores del alma (o del cuerpo) – Boletín Julio-Agosto, 2018

Descargar Boletín (Juliol_Agost 2018)

Cuando llegan los dolores del alma (o del cuerpo)

Tarde o temprano llegan. Llegan los dolores del alma o del cuerpo (o ambos a la vez) a nuestra existencia. En ocasiones lo hacen sin previo aviso. Golpean la puerta de la salud hasta romperla, entrando en tropel. Entonces un clamor surge en nosotros, “¡Señor, hijo de David, ten misericordia de nosotros!” (Mt. 20:30). Nuestra razón, auxiliada por nuestra empobrecida fe, nos reprende, y ¡de qué manera! Nos dice, ¡debes confiar en los expertos de la salud del alma y del cuerpo! Pero nosotros, nosotras, creyentes en un Dios que está a nuestro favor, confiamos en él de un modo mayor que nuestra confianza en los expertos. No subestimamos a los especialistas, acudimos a ellos, pero también sabemos que Dios actúa tanto a través de mediaciones humanas como de su directísima mano. De ahí que volvamos a clamar “¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!”, y quedamos a la espera de la respuesta de su generosidad. Y a veces ocurre… ocurre que Dios, compadecido de nosotros, pone su mano sin mediaciones, sanando nuestra alma o nuestro cuerpo (Mt. 20:34). Descansamos en Dios, nuestro Señor, porque ya sea en sanidad o en ausencia de ella, Él ¡sea glorificado!

Ignacio Simal Camps, pastor de Betel + Sant Pau

Donde hay un cristiano, hay un testigo de la fe de Jesús (Boletín Junio, 2018)

Descargar boletín Junio, 2018

Hubo un tiempo que no existían campañas de evangelización, que no se daba ninguna estrategia o programa evangelizador, y sin embargo -en contra de lo que se pudiera pensar- ¡la iglesia crecía! y lo hacía de una forma asombrosa.

Y es que aquellos primeros cristianos y cristianas -en el poder del Espíritu-, “con su estilo de vida claramente distinto, con sus conversaciones sobre la nueva fe y con su vida comunitaria, los cristianos atraían la atención sobre sí. Los numerosos contactos social de la vida cotidiana se revelaban <<captadores>>. Y en ese tipo de captación participaban prácticamente todos los cristianos, por cuanto que su manera de ser podía hacer que otras personas los escuchasen y se dejaran convencer. En consecuencia surgía el cristianismo doquiera llegaban los cristianos en su condición de marineros, emigrantes, mercaderes, funcionarios, soldados, esclavos o prisioneros de guerra. Así, pues, durante los primeros siglos la misión no fue […] un asunto de predicación, de <<misioneros de oficio>> y de organización, sino más bien la manifestación consecuente y directa de la convivencia de cristianos y no cristianos. La historia de la Iglesia es en este aspecto una historia de misión” ( Brox, Norbert. Historia de la Iglesia Primitiva. Perder, 1986. págs 45-46).

Y, si queréis, esa es la estrategia, ¡donde hay un cristiano, hay un testigo del Evangelio! Un testigo de la fe en Cristo y de la forma comunitaria que toma el Evangelio. No perdamos ninguna oportunidad que se nos presente para hablar del Cristo que sigue transformando vidas, aquí y ahora, donándoles un horizonte que trasciende la propia muerte.

Soli Deo Gloria

Ignacio Simal Camps, pastor de Betel + Sant Pau

Lo que todo metodista debe saber

Nuestra iglesia, la Iglesia Evangélica Española-Església Evangèlica de Catalunya, es una iglesia unida. En Catalunya existen comunidades de dos tradiciones aparentemente contrapuestas: la tradición presbiteriana y la tradición metodista. Sabemos y valoramos lo que significa vivir en la diversidad y el respeto mutuo,

Dr. Mortimer Arias

Aquí os presentamos un excelente trabajo eleborado por el obispo metodista Mortimer Arias (1924-2016), en el que desarrolla las creencias metodistas bajo el título «Lo que todo metodista debe saber«. La fuente de donde hemos tomado el trabajo es la Iglesia Evangélica Metodista Argentina.

Espero que este material sea de mucho provecho.

 

Descargar el material pulsando aquí.

Cada domingo sucedía…

Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros. ‭‭1 Cor. ‭14:24-25‬

domingoLo oculto del corazón salía a la luz. Cada domingo sucedía. Desde que entraba por la puerta de la capilla, hasta que salía. ¡Todos profetizaban! Bien a través de la breve conversación antes de que se iniciará el culto dominical; bien a través del abrazo; bien a través de las lecturas bíblicas que se realizaban; bien a través de las constantes oraciones que se elevaban a Dios; bien a través de la celebración de la Santa Cena; o bien a través de la exposición de las Escrituras por parte del predicador de turno… todos profetizaban, y mientras lo hacían, en mi interior se desarrollaba un fructífero diálogo en torno a Dios y un servidor.

Eran cultos de dos horas de duración, pero en la mayoría de los casos se me hacían cortos. Todo, absolutamente todo me invitaba a la adoración del Dios que me había salvado. Puedo decir que Dios estaba allí; así lo sentía, así lo vivía.

De ahí que, desde aquellos lejanos años, al llegar el sábado pienso en los domingos. Siempre estoy expectante y atento a cada palabra, a cada gesto, de mis hermanas y hermanos, todos ellos profetas y profetisas, que oiré y veré desde que llegue a la iglesia hasta que me vaya de ella. Y digo que estoy expectante porque en cada palabra y en cada gesto de mis hermanos, y en cada pensamiento que mi interioridad genere, estaré encontrándome con el Dios que estará entre nosotros manifestando su gracia a través de sus hijas e hijos.

Mañana ¡domingo! Día singular, en el que el Dios de Tamar, Rahab, Ruth, Betsabé y María, se encontrará con nosotros, y nosotros nos encontraremos con él. El Señor, ¡verdaderamente está entre nosotros! Por eso ¡estoy expectante!

Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

Mirando lo que no se ve – Boletín Abril, 2018

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resurrección«Y es que nuestro objetivo no son las cosas que ahora vemos, sino las que no vemos todavía. Esto que ahora vemos, pasa; lo que aún no se ve, permanece para siempre.» (‭‭2Cor. ‭4:18‬ ‭BTI‬‬).

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Poner nuestra mirada interior en lo que no se puede ver es lo que hace que aún en los momentos más dolorosos de nuestra vida, el desánimo no salga victorioso. Es ver lo que no se ve a través de la contemplación de las imágenes que nuestro cerebro crea al meditar en la esperanza que nos sugieren las metáforas bíblicas. Contemplación que nos hace caer en la cuenta que toda la dolorosa realidad que nos circunda pasará, y lo que las Escrituras nos hacen intuir permanecerá para siempre; esto es, la liberación de toda la creación de su constante gemido mediante su resurrección (Ro. 8:18ss.). Resurrección que, por otra parte, ya experimentamos en forma de anticipo mediante el Espíritu que mora en nosotros. Sí, «nuestro hombre exterior se va desgastando día tras día, pero el interior no obstante se renueva de día en día» (2Cor. 4:16), hasta la resurrección consumada. De ahí que, reitero, el desánimo no nos venza.

Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

Semana Santa:Todo acabará bien. Guía para la meditación

Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.
Hebreos 5:7

Él creyó en esperanza contra esperanza
Romanos 4:18

“Puedo transformar todo en bien, sé transformar todo en bien, quiero transformar todo en bien, haré que todo esté bien; y tú misma verás que todo acabará bien.
Julieta de Norwich

semana santa 2018
¡Descargar guía pulsando aquí!

Dios, nuestro Señor, puede transformar todo en bien. De tal manera que, como escribiera Juliana de Norwich (1342-1416), “todo acabará bien”. Y es desde esa óptica que leemos los cuatro días que transformaron nuestra existencia. Jesús de Nazaret, durante esos días, contempló en forma de esperanza cierta, que su Abba le vindicaría mediante resurrección, y ello le mantuvo resistiendo en medio del dolor, la oscuridad y la muerte.

Durante estos días meditaremos en la pasión de Jesús en clave de esperanza a través de la lectura de cuatro salmos (leccionario diario): Salmos 27, 22, 43 y 93. Textos donde se pone de manifiesto tanto la oscuridad y el dolor, como la esperanza. Básicamente se describe en ellos la realidad existencial de aquel que cree en esperanza contra esperanza (Ro. 4:18)

Seguiremos tres pasos: 1) memoria: haremos memoria de la historia de la pasión; 2) lectura: leeremos pausadamente tres veces los textos elegidos; y 3) oración: dejamos que el silencio meditativo nos envuelva hasta desembocar en la plegaria silente del corazón.

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

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Nos salvaremos por el llanto

«Nos salvaremos por el llanto» escribió mi querido León Felipe. Y pensé que sólo una teología que hace una lectura de los textos sagrados y de la realidad empañada por las lágrimas es la que puede salvar al ser humano. Ese llanto que «está en los versículos de los profetas y en el corazón afligido y engañado del hombre«.

León Felipe
León Felipe

Al leer a León Felipe, caí en la cuenta que el llanto del Maestro, venido de Galilea, permeó todo su decir y hacer. Lloró ante la la tumba de Lázaro, y a través de esa tumba particular derramó lágrimas por todas la tumbas abiertas en la tierra a lo largo de la historia. Lloró también ante la ciudad de Jerusalén, y través de ella sollozó por todas las ciudades irredentas desde la edificada por Caín. Y sudó, en su Getsemaní, «gotas de sangre que caían hasta la tierra», que es la epítome del llanto.

Nuestros escritos, nuestros sermones, nuestros decires deben estar empapados por el llanto. Porque, en palabras del poeta, «el llanto rompe las fronteras políticas del mundo y hará que un día los hombres se entiendan mejor«.

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

església sant pau

La acción de la gracia

«Aunque estábamos muertos en razón de nuestras culpas, nos hizo revivir junto con Cristo —¡la salvación es pura generosidad de Dios!—, nos resucitó y nos sentó con Cristo Jesús en el cielo» (Efe. 2:5-6 BTI)

La gracia de Jesús de NazaretA la experiencia de la gracia le sigue la acción continuada de la misma. Todo el ser de la persona dice «sí» a Jesús de Nazaret. Tal vez, en el momento del «sí» no tengamos las cosas muy claras. Vamos, que el «sí» a Jesús no le precede un compendio de teología andante. Pero lo que le sigue es una total apertura a la gracia expresada en el mensaje del Mesías, y experimentada en el «sí» dado.

En esa apertura fundante a la gracia experimentamos su acción en nosotros. Es una acción que ejerce de pedagoga, introduciéndonos en un proceso de crecimiento como seres humanos. Dejamos a un lado el lenguaje de niños para optar por un lenguaje de adultos en medio del mundo. Desentrañamos la realidad que nos rodea percibiéndola en todo su dolor, y nos alienta a llamar las cosas por su nombre evitando eufemismos. La acción de la gracia nos conduce a percibir la realidad a la manera de Jesús de Nazaret: vivimos en un modelo de sociedad cimentado sobre «toda la sangre inocente derramada en este mundo» (Mat. 23:35 BTI) a lo largo de la historia.

La acción de la gracia nos concede la llave para entendernos a nosotros mismos como personas, individual y colectivamente contempladas, con una misión en el mundo. Una misión que echa sus raíces en la vida, muerte y resurrección del Mesías Jesús.

De tal manera es así, que nos entendemos como personas liberadas del peso de esas estructuras de pecado que nos han ido contaminando desde los inicios de nuestra biografía hasta lograr internalizar el pecado en nuestras entrañas. La acción de la gracia nos resucita por dentro para experimentar la liberación de la internalización del pecado en nosotros, y del temor que los poderes de este mundo inspiran así como del miedo a la muerte. De tal manera que proclamamos el mensaje liberador del mundo nuevo «a plena luz» y «desde las terrazas», sin tener «miedo de los que pueden matar el cuerpo» (Mat. 10:27-28 BTI). En ello experimentamos nuestra adultez como personas en medio de la vida.

Para finalizar debemos afirmar que la acción de la gracia nos concede la capacidad de no amoldarnos «a los criterios de este mundo; al contrario, [nos dejamos] transformar y renovar [nuestro] interior de tal manera que [somos capaces de] apreciar lo que Dios quiere, es decir, lo bueno, lo que le es grato, lo perfecto (Rom. 12:2 BTI). Sólo si somos personas resucitadas por dentro, y por lo tanto fuertes interiormente, seremos capaces de perseverar durante el tiempo de nuestra peregrinación hacia la «tierra prometida» sembrando el mundo de comunidades-semilla, signos primaverales del mundo nuevo que viene.

Soli Deo Gloria

Ignacio Simal, pastor de Betel+Sant Pau

Haz de cada domingo un día especial

¡Haz de cada domingo un día especial!

Después de seis días de ajetreo, llega el domingo. Un día dedicado al descanso del cuerpo y el cuidado de nuestra interioridad.

Por ello, cristianas y cristianos, nos encontramos para celebrar la resurrección de Jesús, nuestro Salvador, y disfrutar de la comunión unos con otros, y todos con el Señor.

Tomamos el tiempo para fortalecernos los unos a los otros a través de la escucha atenta de las Escrituras, la celebración de la Santa Cena, y la alabanza al Dios que tanto nos ama.

¡Haz del domingo un día especial ! Reúnete, celebra, ten comunión fraterna..! ¡No te quedes en casa!

¡Te esperamos!