Somos una iglesia que recibe en su seno dos tradiciones cristianas: la tradición presbiteriana y la tradición metodista. Somos una comunidad diversa. Fundada en 1868, conformada por una comunidad de personas que han encontrado en el Evangelio de Jesús de Nazaret sentido y horizonte para sus existencias. En nuestra comunidad se aúna lo antiguo y lo nuevo. Nos enraizamos en la tradición histórica de la Reforma en continuo diálogo con la sociedad contemporánea.

Entendemos que la Iglesia debe caminar en continua reforma iluminada por la gracia de Dios y el Evangelio que proclamó Jesús de Nazaret, nuestro Señor, Salvador y Maestro.

Somos una comunidad miembro de la Església Evangèlica de Catalunya – Iglesia Evangélica Española. Como tal, somos parte, entre otras instituciones, de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, del Consejo Mundial Metodista y del Consejo Mundial de Iglesias.

Somos una iglesia ecuménica, de comunión abierta y que no hace ningún tipo de discriminación entre los seres humanos. Somos una comunidad inclusiva. ¡Todas las personas son bienvenidas a nuestra comunidad!

Celebraciones dominicales: nos encontramos los domingos, a las 11:00 horas.

¿Qué sería del mundo sin la buena gente?

«Los isleños nos trataron con una solicitud poco común; y como llovía sin parar y hacía frío, encendieron una hoguera y nos invitaron a todos a calentarnos.» ‭‭HECHOS‬ ‭28:2‬ ‭BTI‬‬

Qué sería de nuestro mundo si no hubiera gente buena, con corazones cargados de humanidad. Personas que, sin ser creyentes a nuestra manera o no siéndolo, muestran de una forma muy palpable la marca indeleble del ADN divino en sus acciones de cuidado. Son sal y luz. Sí, lo son. ¡Gracias, Señor, por ellos!

 “Jesús Inclusivo”, es un espacio de encuentro especialmente dirigido a personas de orientación no heterosexual.

“El evangelio del reino es para Jesús un mensaje mesiánico gozoso y no una amenaza apocalíptica”

(Moltmann, Jürgen. Trinidad y Reino de Dios. Sígueme, 1983. pág. 85)

Karl Barth, sobre la oración

Karl Barth, sobre la oración

Abordamos el tema partiendo del hecho de que Dios acoge. No está mudo, escucha; más aún, actúa. No actúa de la misma manera tanto si oramos como si no oramos. Existe una influencia de la oración sobre la acción, sobre la existencia de Dios. Esto es lo que significa la palabra «acogida». (Barth, Karl. La oración. Sígueme, 1969. Pág. 23)