No temas

Si la mirada de Dios es aterradora para el que se siente mirado entonces, como escribe María Zambrano, “la esperanza estará prisionera del terror”.

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No te olvides del Señor tu Dios

“Ten cuidado, no sea que te olvides del Señor tu Dios” (Deut. 8:11 ss.)

Cuando más conviene mantener viva la llama de la fe no es cuando caminamos en medio del desierto. En absoluto. En la experiencia de desierto lo tenemos, paradójicamente, muy presente. Lo tenemos presente como abandono, y lo expresamos a través de la queja y/o la duda. Es así. Cuando más conviene mantener viva la llama de la fe es cuando la existencia se nos presenta con su mejor rostro, ya que es en ese momento, cuando las cosas nos van bien, o relativamente bien, cuando corremos el peligro del olvido de Dios, nuestro bondadoso benefactor. Nos sentimos autosuficientes, y comenzamos a pensar, de entrada tímidamente, que nos merecemos que la vida nos muestre su rostro risueño. Y hay que decir claramente, que si olvidamos a Dios en la experiencia del bien, no estaremos pertrechados para cuando el desierto abra su horizonte delante de nuestros ojos. Y os aseguro que los desiertos están a la mano, y en cualquier momento, como el que no quiere la cosa, podemos despertar en medio de un páramo, y entonces, qué haremos… Cuando más nos conviene mantener viva la llama de la fe no es cuando caminamos en medio del desierto. En absoluto. Ya lo sabéis. Ya lo sabemos.

-Ignacio Simal

Somos una iglesia que recibe en su seno dos tradiciones cristianas: la tradición presbiteriana y la tradición metodista. Somos una comunidad diversa. Fundada en 1868, conformada por una comunidad de personas que han encontrado en el Evangelio de Jesús de Nazaret sentido y horizonte para sus existencias. En nuestra comunidad se aúna lo antiguo y lo nuevo. Nos enraizamos en la tradición histórica de la Reforma en continuo diálogo con la sociedad contemporánea.

Entendemos que la Iglesia debe caminar en continua reforma iluminada por la gracia de Dios y el Evangelio que proclamó Jesús de Nazaret, nuestro Señor, Salvador y Maestro.

Somos una comunidad miembro de la Església Evangèlica de Catalunya – Iglesia Evangélica Española. Como tal, somos parte, entre otras instituciones, de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, del Consejo Mundial Metodista y del Consejo Mundial de Iglesias.

Somos una iglesia ecuménica, de comunión abierta y que no hace ningún tipo de discriminación entre los seres humanos. Somos una comunidad inclusiva. ¡Todas las personas son bienvenidas a nuestra comunidad!

Celebraciones dominicales: nos encontramos los domingos, a las 11:00 horas.

Para mí es como si no existiera…

“Para mí es como si no existiera”. Más de una vez, y más de dos, he escuchado esa frase en boca de cristianos. Por alguna razón han tenido alguna desavenencia entre ellos, y ante la incapacidad de reconciliación, dicen el uno del otro, “para mí es como si no existiera”. Y así condenamos a la “muerte” al hermano con el que hemos tenido un conflicto, lo suficiente serio -en nuestra opinión-, como para pronunciar tan graves palabras. Y así, la verdad sea dicha, no podemos vivir, si es que nos confesamos seguidores del Cristo. Para mí es como si no existiera…

Señor, como aquellos discípulos y discípulas que te acompañaron por las tierras de Palestina, también nosotros te solicitamos que nos enseñes a orar. ¡Lo necesitamos!

Pensamos que conocemos a Jesús

«Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos» (Mc. 6:6)

Pensamos que conocemos a Jesús. Y escribo «lo pensamos», porque nos creemos familiarizados con su persona. ¡La cristología nos ha enseñado tantas cosas¡ Tantas cosas, que sabemos lo que Él puede y no puede hacer. De tal manera lo sabemos, que le hemos encorsetado en nuestras estructuras de pensamiento teológico. Y tal vez, sólo tal vez, ello, en lugar de inspirar fe en nosotros, los que decimos seguirle, inspira incredulidad cuando no asombro, si el Resucitado actúa en contra, o al margen, de nuestras convenciones teológicas.

Pensamos que conocemos a Jesús

Entonces dijo Dios: — ¡Que exista la luz! Y la luz existió” (‭‭Gén. ‭1:3‬ ‭BTI‬‬)

Vivimos tan acostumbrados a vivir entre penumbras, que pensamos que ello es la inevitable normalidad dentro de la existencia humana. Sin embargo, el testimonio de las Escrituras confiesa que Dios es luz, que no hay tinieblas en Él, de tal manera que el que vive y es en Dios, Su luz ilumina todas las estancias de su existencia. Ya no le es necesario acudir a luces artificiales, porque la Luz de la vida, por fin, alumbra su camino, posibilitando así la visión de todo el bosque -no solo los árboles- por el que transita. Y así hasta la eternidad.

¿Qué sería del mundo sin la buena gente?

«Los isleños nos trataron con una solicitud poco común; y como llovía sin parar y hacía frío, encendieron una hoguera y nos invitaron a todos a calentarnos.» ‭‭HECHOS‬ ‭28:2‬ ‭BTI‬‬

Qué sería de nuestro mundo si no hubiera gente buena, con corazones cargados de humanidad. Personas que, sin ser creyentes a nuestra manera o no siéndolo, muestran de una forma muy palpable la marca indeleble del ADN divino en sus acciones de cuidado. Son sal y luz. Sí, lo son. ¡Gracias, Señor, por ellos!

 “Jesús Inclusivo”, es un espacio de encuentro especialmente dirigido a personas de orientación no heterosexual.

“El evangelio del reino es para Jesús un mensaje mesiánico gozoso y no una amenaza apocalíptica”

(Moltmann, Jürgen. Trinidad y Reino de Dios. Sígueme, 1983. pág. 85)

Karl Barth, sobre la oración

Karl Barth, sobre la oración

Abordamos el tema partiendo del hecho de que Dios acoge. No está mudo, escucha; más aún, actúa. No actúa de la misma manera tanto si oramos como si no oramos. Existe una influencia de la oración sobre la acción, sobre la existencia de Dios. Esto es lo que significa la palabra «acogida». (Barth, Karl. La oración. Sígueme, 1969. Pág. 23)

¿Unidad?

Juan 17:21

La unidad del pueblo de Dios no puede ser un espejismo, no puede ser algo que de vez en cuando ocurre, no puede ser una ficción. La unidad, como gracia, no se fundamenta en opiniones, sino en la experiencia de encuentro con el Resucitado. Sin unidad, la misión que se nos ha encomendado es un imposible.

(De una predicación que expuse el pasado domingo en Zaragoza)

¡Siembra!

«Los que siembran entre lágrimas, cosecharán entre cánticos.» (Sal‬ ‭126:5‬ ‭BTI‬‬); «Yo os envío a recolectar algo que no habéis labrado; otros trabajaron y vosotros os beneficiáis de su trabajo.» (Jn 4:38‬ ‭BTI‬‬)

¡Sé una sembradora de luz! ¡Sé un sembrador de esperanza! Siembra siempre, aún sabiendo que tal vez no formes parte de los que recogerán la cosecha. A fin de cuentas, sembrar esperanza, es sembrar un futuro que, por serlo, no se ve. Sembramos en la esperanza de la resurrección.